Prevención del suicidio, también en el trabajo

Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una respuesta posible frente a una situación de las que nos cuesta hablar. En esta nota te contamos de qué se trata esta iniciativa y por qué la prevención del suicidio también es un tema para la salud laboral.

Saber para prevenir

El Día Mundial para la Prevención del Suicido es una iniciativa impulsada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS). El lema elegido para el período 2024-2026 es «Cambiar la narrativa sobre el suicidio» y nos invita a pensar de qué manera cada uno de nosotros —también desde el lugar de trabajo— puede contribuir a construir entornos más cuidados.

En la Argentina, según datos de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, el suicidio es una de las principales causas de muerte entre adolescentes y jóvenes. Además, se estima que se suicida una persona cada dos horas en el país, lo que constituye un pico histórico y ubica a la Argentina por encima del promedio mundial. Son cifras que interpelan a toda la sociedad y el ámbito laboral no queda al margen: pasamos allí buena parte de nuestros días y los vínculos que se tejen en el trabajo pueden ser tanto un factor de protección como una fuente de sufrimiento.

La salud mental en los vínculos laborales

El estrés crónico, la presión por resultados, el aislamiento en modalidades de trabajo remoto, el acoso laboral o la falta de reconocimiento son factores que pueden erosionar la salud mental. Pero, en sentido contrario, un ambiente de trabajo con vínculos de confianza, escucha genuina y liderazgo empático puede funcionar como una red de contención real. Reconocer esto no es responsabilizar al trabajo por decisiones que son siempre multicausales, sino asumir que las organizaciones tienen un rol posible en la prevención.

La Ley Nacional de Prevención del Suicidio (N° 27.130), sancionada en 2015, contempla la necesidad de capacitar a los trabajadores de distintos ámbitos (como la salud y la educación) en la detección de personas en riesgo. Extender esa lógica de formación y sensibilización a cualquier equipo de trabajo es una propuesta sencilla que puede contribuir a un mejor futuro.

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Señales de alerta que podemos notar

No siempre hay señales visibles de que una persona está sufriendo, pero hay cambios que vale la pena atender con cuidado, sin diagnosticar ni alarmar:

  • Aislamiento repentino de un compañero que antes participaba del grupo.
  • Cambios notorios en el rendimiento, el ánimo o la puntualidad.
  • Comentarios sobre sentirse una carga, creerse sin salida o sin esperanza.
  • Despedirse de manera inusual y regalar pertenencias.

¿Qué podemos hacer?

Durante muchos años se creyó que hablar del suicidio inducía la conducta, por eso fue convirtiéndose en un tema tabú. En la actualidad, se considera que hablar del tema, preguntar, no induce la conducta. Preguntar con calidez si detectamos alguna señal de alerta suele aliviar y puede abrir la puerta a pedir ayuda a tiempo. Hablar del tema con cuidado contribuye a evitar el estigma.

En estos diálogos es importante escuchar sin juzgar, sin minimizar o querer resolver los problemas ajenos. Escuchar no implica dar soluciones inmediatas, sino sostener una escucha activa y empática.

También es crucial intervenir si una persona nos necesita, no dejar solo a nadie en una crisis, acompañar en busca de ayuda profesional. Para esto puede resultar útil conocer los recursos institucionales de la empresa y los servicios de salud mental disponibles.

Las empresas, además, podrían implementar la capacitación para detectar personas en riesgo y formación de recursos humanos en primeros auxilios psicológicos, para que sepan cómo intervenir ante situaciones urgentes.

Si vos o alguien de tu entorno de trabajo está atravesando una crisis, en Argentina se puede consultar:

  • Línea Nacional de Salud Mental: 0800-999-0091, gratuita, las 24 horas.
  • Salud Mental Responde (Ciudad de Buenos Aires): 0800-333-1665, las 24 horas.
  • Centro de Asistencia al Suicida: línea 135 (desde CABA y GBA) o (011) 5275-1135.
  • Guía del Gobierno Nacional: argentina.gob.ar/salud/mental-y-adicciones/suicidio

Hablar del tema, correr el estigma y sostener vínculos de cuidado en el trabajo son, también, formas concretas de prevención.

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