Cada octubre aprovechamos el mes del cáncer de mama para hablar de controles y detección temprana. Este año te vamos a contar cuáles son los nuevos avances en la investigación científica contra el cáncer de mama en Argentina y el mundo.
Cáncer de mama
El cáncer de mama es un tipo de cáncer que aparece cuando las células de la mama se multiplican sin control y forman un tumor maligno. Es el cáncer más frecuente entre las mujeres en Argentina: se detectan cerca de 20.000 casos nuevos por año y el riesgo de contraerlo aumenta con la edad.
En las primeras etapas el cáncer de mama suele ser silencioso, por eso los controles son clave. Entre las principales señales de alerta están la detección de bultitos en la mama o la axila, cambios en el tamaño o la forma del seno y piel “de naranja”. También hay que prestar atención a los pezones: su retracción o secreción pueden indicar que algo no anda bien. Como en todos los tipos de cáncer, si no se detecta a tiempo, puede extenderse a otros órganos. En cambio, cuando es detectado tempranamente, existen muchas chances de tener resultados positivos con el tratamiento.
¿Cómo son hoy los tratamientos?
En la actualidad, la investigación médica y científica ha tendido al desarrollo de tratamientos cada vez más específicos y personalizados. Una revisión publicada recientemente muestra que, desde 2020, el tratamiento sistémico del cáncer de mama (el que actúa en todo el cuerpo) avanzó muy rápido. En la actualidad aumentaron las investigaciones sobre las terapias dirigidas, los anticuerpos conjugados y la inmunoterapia. Estos tratamientos son
implementados según el subtipo de tumor y permiten atacarlos disminuyendo los efectos en los tejidos sanos. Además, el análisis molecular del tumor y los estudios genéticos hereditarios permitirían elegir los tratamientos más adecuados para cada persona.
La investigación actual en nuestro país
Científicos de nuestro país están trabajando en investigaciones muy importantes que pueden devenir en grandes aportes en la lucha contra el cáncer. Por ejemplo, un equipo de investigadores de CONICET y de la Universidad de Buenos Aires investiga una enzima que interviene en el metabolismo de las grasas y la producción de hormonas, y que se asocia a tumores de mama y próstata más agresivos. Los investigadores identificaron un compuesto
que la bloquea. En células y en ratones, este compuesto frenó la proliferación y el crecimiento tumoral, y volvió a las células más sensibles a la quimioterapia y al tratamiento hormonal. Si bien es una investigación aún de laboratorio, abre un camino prometedor.
Otro estudio de investigadores argentinos probó la mifepristona, un fármaco que bloquea la acción de la progesterona, en mujeres con cáncer de mama hormonal. Los resultados muestran una disminución de la multiplicación celular y un aumento de los linfocitos, que son células de defensa.
Por último una investigación argentina muestra algunos avances para el tratamiento del cáncer de mama triple negativo (en los que los avances anteriores no serían aplicables). Este tipo de cáncer representa entre el 10% y el 15% de los casos, pero genera cerca del 25% de las muertes. Según la investigación, la inmunoterapia antes de la cirugía y el uso de anticuerpos conjugados que llevan la quimioterapia directo a las células tumorales, pueden
tener resultados positivos.
De cualquier manera, conviene recordar que, a pesar de los avances de la ciencia y la medicina, el desafío de enfrentar al cáncer sigue. Muchas veces los tratamientos son comenzados de modo muy tardío y esto implica mayores costos físicos y emocionales. Nada reemplaza los controles periódicos: cuanto antes se detecta el cáncer, más opciones hay para abordarlo.