Desde este mes se comercializa en las farmacias argentinas un nuevo método para medir la glucemia sin pincharse.
Existen dos tipos principales de diabetes. La llamada “tipo 2” es adquirida y se debe a hábitos poco saludables que pueden modificarse con muy poco de esfuerzo. La diabetes tipo 1, en cambio, es heredada genéticamente: el páncreas de las personas que la padecen no produce insulina, la cual tiene que ser administrada por vía endovenosa.
Como se trata de una condición crónica y silenciosa, los diabéticos tipo I necesitan medir constantemente sus niveles de glucemia para saber si el tratamiento que están realizando es eficaz o necesita ser modificado. En términos generales, necesitan hacerse estas mediciones antes y después de comer, e incluso a veces incluyen alguna por la noche; esto significa hasta 7 pinchazos diarios en muchos casos. El método es, entonces, doloroso e invasivo y afecta seriamente a la calidad de vida de los pacientes.
En agosto de este año, sin embargo, las farmacias comenzaron a distribuir, con la aprobación de la ANMAT, un nuevo método no invasivo para medir la glucemia: se trata de un sensor del tamaño de una moneda de dos pesos que se coloca en el brazo y tiene un pequeño filamento que penetra bajo la piel. El sensor se cambia cada 14 días y mide de manera constante la glucemia en sangre, que se puede leer con un dispositivo del tamaño de un celular pequeño que simplemente se acerca y escanea el dato en tiempo real.
Producido por el laboratorio Abbot, el kit de dos sensores se comercializa a $1120, el mismo precio del lector, que se compra una única vez. Esta es otra buena tmpbb9315_posts: su costo mensual es aproximadamente el mismo que el de las tiras reactivas del método tradicional.