Con el comienzo de clases y las actividades deportivas, muchas instituciones piden a los padres el calendario de vacunación completo. En esta nota te contamos más sobre las vacunas obligatorias en Argentina y por qué es tan importante que los niños estén inmunizados.
Calendario de vacunación
La vacunación infantil es una de las intervenciones de salud pública más efectivas y con mayor impacto comprobado científicamente para prevenir enfermedades infecciosas y daños severos en la infancia y adolescencia. En Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación establece, de forma gratuita y obligatoria, las dosis que deben recibir todas las niñas y niños desde el nacimiento hasta la adolescencia. Este calendario es parte de una política sanitaria estatal orientada a proteger la salud individual y colectiva.
Este calendario está diseñado para proteger contra enfermedades serias como sarampión, difteria, tos ferina, meningitis bacteriana, hepatitis, varicela y poliomielitis. Las vacunas están organizadas con diferentes dosis y para momentos específicos de la vida infantil, desde las primeras horas de vida hasta los 11 años.
Para los recién nacidos: BCG (previene formas graves de tuberculosis) y Hepatitis B (primera dosis)
A los 2 meses: Pentavalente (DTP-HB-Hib: difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, Haemophilus influenzae b), Poliomielitis (IPV), Neumococo conjugada y Rotavirus
Cuando los bebés cumplen 3 meses: Meningococo conjugada (primera dosis)
Después de los 4 meses: Pentavalente (segunda dosis), Poliomielitis (IPV), Neumococo conjugada y Rotavirus
A los 5 meses: Meningococo conjugada (segunda dosis)
Tras los 6 meses: Pentavalente (tercera dosis), Poliomielitis (IPV) y Antigripal (dos dosis el primer año que se aplica)
Cuando se cumple el primer año: Triple viral (SRP) (sarampión, rubéola, paperas), Hepatitis A (única dosis) y Neumococo conjugada (refuerzo)
A los 15 meses. Meningococo conjugada (refuerzo, Varicela (primera dosis).
A los 18 meses: Quíntuple (refuerzo), Poliomielitis (IPV) (refuerzo)
En el ingreso escolar (5 o 6 años): Triple viral (SRP) (segunda dosis), Varicela (segunda dosis), Triple bacteriana celular (refuerzo DTP) y Poliomielitis (refuerzo)
A los 11 años Triple bacteriana acelular (dTpa) (refuerzo), Virus del Papiloma Humano (VPH) (dos dosis), Meningococo conjugada (única dosis si los niños no fueron vacunados cuando eran bebés. )
Además, en el país es frecuente que haya campañas de vacunación específicas cuando hay brotes epidémicos de algunas enfermedades, como las campañas contra el sarampión que hubo en los últimos años.
¿Por qué son obligatorias las vacunas?
La exigencia de que los niños tengan el calendario de vacunación al día para ingresar a escuelas, clubes y espacios comunitarios no es una medida arbitraria, sino que forma parte de una estrategia preventiva basada en la evidencia. El inicio de clases implica un aumento en la interacción entre niños, lo que eleva la exposición a agentes infecciosos. Un esquema completo de vacunación reduce notablemente la probabilidad de que se produzcan contagios, brotes y las complicaciones asociadas en el entorno escolar y familiar.
Las vacunas protegen contra enfermedades son altamente contagiosas. Cuando una parte importante de la población está vacunada, se interrumpe la transmisión de estos patógenos, reduciendo drásticamente la probabilidad de brotes. Este fenómeno se conoce como inmunidad de rebaño o colectiva y protege indirectamente también a quienes no pueden vacunarse por motivos de salud (como bebés muy pequeños o personas con ciertas condiciones médicas).
Además, mantener altas coberturas de vacunación evita la reintroducción de enfermedades que estaban controladas o eliminadas. Por ejemplo, la caída de tasas de vacunación contra sarampión, difteria o tos ferina en Argentina ha alarmado a médicos y epidemiólogos, ya que ha permitido la reaparición de casos y muertes evitables.
Entonces, la vacunación no solo protege al individuo que recibe la vacuna sino que, al disminuir la circulación de agentes patógenos, beneficia a toda la comunidad.