Frutas: dulces aliados para la salud

Las frutas son un tipo de alimento muy recomendado por la nutrición y la medicina preventiva. En esta nota te contamos por qué son tan importantes las frutas para nuestra salud y te damos algunos tips para incorporarlas a tu dieta. 

Las frutas y sus beneficios

Las frutas son alimentos de origen vegetal, dulces, ricos en agua, fibra, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos que cumplen un rol clave en el cuidado de la salud a lo largo de toda la vida. En nuestro país, las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) recomiendan consumir frutas todos los días, ya que destacan su valor nutricional y su aporte al bienestar general.

El consumo habitual de frutas se asocia con múltiples beneficios para la salud:

– Cuidado de la salud metabólica, regulan los niveles de glucosa y colesterol cuando se consumen enteras y no procesadas.

– Aporte de vitaminas y minerales esenciales, como vitamina C, vitamina A, potasio y ácido fólico, fundamentales para el sistema inmunológico, la visión, la piel y la función celular.

– Mejoría de la salud digestiva, gracias a su contenido de fibra, que favorece el tránsito intestinal y la microbiota.

– Control del peso: por su baja densidad calórica, alto contenido de agua y potencial para generar saciedad son ideales para bajar los kilos de más.

– Prevención de enfermedades crónicas,  como enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Esto se relaciona con que el dulzor de las frutas proviene de azúcares naturales, como la fructosa, que se presentan junto con fibra, agua y micronutrientes, muy diferentes al azúcar agregado de los productos ultraprocesados.

Tipos de frutas

Si bien todas las frutas son beneficiosas para la salud, no son todas “iguales”. Las frutas tienen con perfiles nutricionales distintos para cumplir funciones específicas:

Cítricos: (naranja, mandarina, limón, pomelo): ricas en vitamina C y antioxidantes; fortalecen el sistema inmune y ayudan a la absorción del hierro.

Frutas rojas y moradas (frutilla, arándano, cereza, uva): contienen antocianinas, potentes antioxidantes que protegen el corazón y el cerebro.

Frutas amarillas y naranjas (banana, durazno, mango): aportan carotenoides y potasio; favorecen la función muscular y nerviosa.

Frutas con alto contenido de agua (manzana, pera, sandía, melón): ideales para la hidratación y el control del apetito.

La nutrición siempre recomienda variar colores y tipos, ya que cada fruta aporta beneficios distintos.

Tips para incorporar más frutas

Incorporar frutas a la dieta no requiere grandes cambios sino tomar conciencia de cómo es nuestra alimentación. Se recomienda consumir al menos 2 o 3 frutas por día, que se pueden usar como colación entre comidas o sumarlas al desayuno, la merienda o como postre. 

Es importante priorizar el consumo de frutas de estación, que son más accesibles y sabrosas.

También, para preservar sus propiedades, se recomienda comerlas enteras (no en jugo) y evitar agregarles azúcar u otros productos calóricos (como cremas o dulces). 

Algunas preparaciones fáciles que podés hacer sin azúcar agregada son:

-Ensalada de frutas frescas con jugo de naranja natural.

-Manzanas asadas con canela y limón.

-Banana al horno con cacao amargo espolvoreado.

-Frutillas frescas con rodajas de naranja.

-Compota casera de pera o manzana.

-Brochettes de frutas (uva, banana, kiwi).

-Duraznos o ciruelas cocinadas, servidas tibias

-Sandía fría con menta picada.

-Frutillas con rodajas de kiwi.

Consumir frutas todos los días es una de las estrategias más simples, accesibles y efectivas para cuidar tu salud. Son dulces, nutritivas y versátiles, y forman parte de una alimentación equilibrada que promueve el bienestar físico y la prevención de enfermedades a largo plazo.

Compartí en tus redes

WhatsApp
Facebook
Twitter